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domingo, 28 de junio de 2015

Ensalada de gambas y surimi con salsa de aguacate



Ya está aquí el verano y no hay nada mejor para comer o cenar que una buena ensalada. Me puse a pensar y me acordé de la favorita de Rafael, el padre de mi pareja, y os aseguro que es uno de mis más exigentes y mayores fans. 
Esta ensalada, además de estar riquísima es muy sana, fácil y completa, porque tanto nos puede servir como un buen entrante, como un completísimo primer plato. Otro aspecto que sorprende es que, si la preparas justo antes de consumirla, es crujiente.

Ingredientes para 4 personas: 
  • 300 g de gamba cocida salada.
  • 250 g de surimi rallado (yo he utilizado de la marca Krissia) 
  • 1 aguacate maduro.
  • 2 zanahorias medianas.
  • 1/2 lechuga romana ( preferiblemente las hojas internas o menos verdes).
  • 10  cucharadas soperas de mayonesa.
  • 4 cucharadas de postre de ketchup.

Realización:

1º.- Pelamos los 300 g de gambas cocidas saladas y las reservamos.




2º.- Pelamos las dos zanahorias medianas y las rallamos con una mandolina (podemos utilizar zanahoria de la que venden ya rallada).




3º.- Lavamos bien las hojas de lechuga, las encurrimos y secamos bien. Las cortamos en tiras muy finas (de un grosor similar al de la zanahoria rallada).


4º.- En un bol amplio mezclamos bien la lechuga en tiras finas, las 2 zanahorias ralladas, los 250 g de surimi rallado y las gambas cocidas saladas peladas que teníamos reservadas (he apartado unas pocas para luego decorar la ensalada).






5º.- Pelamos el aguacate maduro e introducimos la pulpa en una batidora, le añadimos las 10 cucharadas soperas de mayonesa y las 4 cucharadas de postre de ketchup. Batimos bien hasta obtener una crema homogénea.






6º.- Mezclamos bien la crema de aguacate, mayonesa y ketchup con el resto de la ensalada.



7º.- Colocamos en un molde, decoramos con las gambas cocidas saladas que habíamos apartado.
8º.- Retiramos el molde y servimos la ensalada, cuanto antes mejor.




Variaciones y sugerencias:
  • La gamba cocida salada ya la venden en las pescaderías. También la podéis encontrar congelada en bandejas, pero si no las encontráis, una buena opción es utilizar langostinos cocidos, pero entonces yo los cortaría en pedazos, salvo los de la decoración.
  • Como ya he dicho antes conviene hacerla en el momento de consumirla porque la salsa se oxidará y las verduras liberarán algo de agua. Esto hará que el aspecto de la ensalada sea peor y, además, quedará menos crujiente.
  • Si no tenéis más remedio que hacerla con antelación, os recomiendo que no mezcléis la crema con el resto de la ensalada, hasta el momento de servirla, y le añadiría un chorrito de limón a la salsa para que no se oxide.
  • Si no encontráis surimi rallado podéis utilizar palitos y cortarlos en trocitos. En sabor será igual pero no así la textura, lo que es muy importante en esta ensalada. Otra opción es deshilachar los palitos; es muy entretenido pero conservaremos la textura
  • Veréis que no le he puesto sal a la ensalada pero es que no le hace falta dado que las gambas ya tienen y la mayonesa también, aunque por supuesto este aspecto depende de cada uno

viernes, 19 de junio de 2015

Tarta de chocolate





Hace unos días un par de alumnas mías de 1º de Bachillerato, Paula y Ángela, me pidieron en broma que les hiciese una tarta para su cumpleaños. Yo siguiéndoles la broma les pregunté de que la querían y me dijeron que de chocolate. En un principio no estaba muy convencido de poder hacerla por falta de tiempo, pero encontré un par de horas, me animé, di un paseo por internet,  encontré una en un blog esplendido "Directo al paladar" y me decidí a hacerla y, como les encantó, aquí la tenéis
Es una tarta puro chocolate, jugosa y contundente, pero muy buena.

Ingredientes para un molde de 22 cm:

Para el bizcocho:

  • 60 g de chocolate negro de cobertura
  • 140 ml leche entera.
  • 150 g harina de trigo.
  • 60 g cacao puro en polvo.
  • 150 g mantequilla a temperatura ambiente.
  • 90 g  de azúcar moreno.
  • 110 g azúcar blanca.
  • 3 huevos  medianos “M” a temperatura ambiente.
  • 125 ml de agua hirviendo.
  • 1 cucharada sopera de zumo de limón.
  • 1 cucharada de café de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de postre levadura química (tipo Royal).
  • 1 pellizco de sal.
Para la crema de chocolate (relleno y cobertura):

  • 400 g de nata líquida para montar (más de 35% de materia grasa).
  • 350 g de chocolate negro de cobertura.
  • 50 g de mantequilla.

Realización:

El bizcocho:

1º.- Fundimos los 60 g de chocolate de cobertura y lo dejamos atemperar




2º.-  Hacemos el preparado de leche: En un bol o taza, mezclamos los 140 ml de leche entera y la cucharada sopera de zumo de limón, removemos y lo dejamos reposar al menos 15 minutos. La leche se cortará un poco por efecto del ácido del limón, pero no ocurre nada porque es lo que buscamos.


3º.- En un bol amplio preparamos la mezcla de ingredientes secos: Tamizamos, con un colador fino, los 150 g de harina, los 60 g de cacao puro en polvo, la cucharada de postre de levadura química y la pizca de sal y reservamos. 





4º.- Con una batidora de varillas o un robot de cocina, batimos la mantequilla junto con los dos tipos de azúcar, hasta que la mezcla esté cremosa.






5º.- Sin dejar de batir, vamos añadiendo los 3 huevos medianos, de uno en uno, no echando el siguiente hasta que el anterior esté perfectamente integrado en la crema de mantequilla.



6º.- Incorporamos  la cucharita de café de extracto de  vainilla y removemos bien. Aunque la mezcla parezca cortada, es perfectamente normal.



7º.- Añadimos el chocolate derretido y atemperado, y , con movimientos envolventes, lo mezclamos todo con una espátula  hasta que esté totalmente incorporado. 



8º.- Añadimos la mezcla de ingredientes secos reservados (harina, cacao, levadura y sal) alternándolos con los 140 ml del preparado de leche. Es decir, una cucharada de ingredientes secos, una de preparado de leche, otra de ingredientes secos, otra del preparado de leche y así sucesivamente. Mezclamos bien con la espátula hasta que todo esté bien incorporado.




9º.- Añadimos el agua hirviendo y removemos hasta incorporarla. Nos quedará una mezcla bastante líquida.


10º.- Vertemos la mezcla en un molde de 22 cm con el fondo cubierto con papel de horno y las paredes untadas con mantequilla y harina.



11º.- Lo metemos en el horno precalentado a 180 o 200ºC , a media altura. Cocemos durante aproximadamente 40 o 45 minutos o hasta que veamos que está cocido

12º.- Lo retiramos del horno y  lo dejamos atemperar en el molde durante media hora. Lo desmoldamos y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla metálica.



La crema de chocolate:



1º.- Calentamos los 400 g nata de montar en un cazo hasta que esté a punto de ebullición  y la retiramos del fuego


2º.- Incorporamos los 350 g de chocolate negro de cobertura troceado. Removemos con una espátula hasta que funda.




3º.-Añadimos los 50 g de mantequilla y removemos con la espátula hasta obtener una mezcla homogénea.



4º.- Dejamos la crema de chocolate enfriar y espesar para poder rellenar y decorar el bizcocho.





La tarta:



1º.- Con ayuda de un cuchillo o una "lira" cortamos el bizcocho en tres círculos de un dedo de grosor aproximadamente.



2º.- Repartimos una buena capa de crema de chocolate sobre el primer circulo y lo cubrimos con el segundo.



3º.- Hacemos lo mismo con el segundo circulo y  lo cubrimos con el tercero.


4º.- Repartimos y extendemos el resto de la crema de chocolate por la parte superior y los laterales, con ayuda de una espátula mojada en agua fría.




5º.- Decoramos la tarta a nuestro gusto, la tapamos y metemos en la nevera durante unas horas.






Variaciones y sugerencias:

  • He utilizado chocolate nestle postre, pero podéis utilizar el chocolate de cobertura que más os guste.
  • Para decorar podéis emplear algún fruto seco como almendra tostada en láminas o crocanti, caramelos de colores, fideos de chocolate o de colores, etc.
  • Os recomiendo que hagáis la tarta de un día para otro porque está todavía mejor, pero, cuando la vayáis a consumir, sacadla de la nevera una hora antes para que se atempere.
  • Si el bizcocho lo hacéis unos días antes, podéis meterlo en una bolsa, congelarlo y cuando vayáis a rellenarlo, lo sacáis la noche de antes para que descongele poco a poco.
  • El bizcocho es denso y húmedo por lo que no hace falta calarlo, pero si os apetece, un almíbar o algún licor pueden ser una buena opción.
  
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